Se repite el prodigio: la sangre de San Jenaro se licúa en Nápoles

La ciudad italiana de Nápoles fue escenario, el 19 de septiembre de 2025, de un nuevo episodio del fenómeno religioso que se repite periódicamente: la licuefacción de la sangre de San Jenaro. Este evento, considerado por muchos fieles como un milagro, congregó a una multitud de devotos en un momento de profunda fe y recogimiento.

Un signo de esperanza para la comunidad

La ceremonia, transmitida por el programa «Storie Italiane» de RaiPlay, mostró el instante en que el contenido de la ampolla, conservada en la Catedral de Nápoles, cambió de estado. Para la tradición católica local, este hecho no es un mero fenómeno físico, sino un signo divino que se interpreta como auspicioso para la ciudad y sus habitantes, renovando la esperanza y la confianza en la protección del santo patrón.

Raíces en una devoción centenaria

San Jenaro, obispo de Benevento, fue martirizado a principios del siglo IV. La veneración de sus reliquias, en particular de las ampollas que contienen lo que se cree es su sangre coagulada, es una piedra angular de la religiosidad napolitana. El fenómeno de la licuefacción se registra históricamente en tres fechas principales: el sábado anterior al primer domingo de mayo (conmemorando el traslado de las reliquias), el 19 de septiembre (festividad del santo) y el 16 de diciembre (aniversario de la erupción del Vesubio de 1631, ante la cual se invocó su intercesión).

La Iglesia Católica, si bien no se ha pronunciado oficialmente definiéndolo como un milagro en el sentido dogmático, reconoce la autenticidad de la devoción y permite su celebración. El evento trasciende lo religioso, convirtiéndose en un poderoso símbolo cultural e identitario para Nápoles, que une a la comunidad en torno a una tradición viva.

Fuente original: www.raiplay.it (publicado el 19 de septiembre de 2025)

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