La canonización de Carlo Acutis, el joven italiano conocido como el ‘Ciberapóstol de la Eucaristía’, fue posible gracias a la comprobación de dos milagros atribuidos a su intercesión. El primero, ocurrido en Brasil, permitió su beatificación en 2020; el segundo, en Costa Rica, allanó el camino para su declaración como santo, aprobada por el Papa Francisco en 2024. Es importante subrayar que, según la doctrina católica, los milagros son obra de Dios, y la Iglesia solo reconoce la intercesión de los santos como mediación.
El milagro que lo hizo beato
El primer milagro reconocido ocurrió el 12 de octubre de 2010 en la capilla de Nuestra Señora Aparecida en Campo Grande, Brasil, cuatro años después de la muerte de Carlo. Un niño llamado Matheus, que padecía una malformación congénita conocida como páncreas anular, se acercó a besar una reliquia de Acutis y le pidió “dejar de vomitar”, como le sugirió su abuelo. Según el padre Marcelo Tenorio, vicepostulador de la causa, la enfermedad provocaba vómitos constantes que debilitaban gravemente al menor. Desde ese día, los síntomas desaparecieron y los exámenes médicos confirmaron una curación completa e inexplicable.
El milagro que lo hizo santo
El segundo milagro se remonta al 8 de julio de 2022, cuando una mujer costarricense llamada Liliana viajó a Asís, Italia, para rezar ante la tumba de Carlo Acutis por su hija Valeria, quien había sufrido un grave traumatismo craneoencefálico tras un accidente el 2 de julio. Los médicos habían indicado que su esperanza de supervivencia era casi nula y requería una craneotomía para aliviar la presión cerebral. Ese mismo día, el hospital informó que Valeria había recuperado espontáneamente la respiración; al día siguiente comenzó a moverse y a hablar parcialmente. Dieciséis días después, una tomografía mostró que la hemorragia había desaparecido, y el 11 de agosto fue trasladada a terapia de rehabilitación. Una semana más tarde, Valeria salió del hospital casi totalmente recuperada.
Estado del reconocimiento eclesial
La Iglesia distingue entre devoción, testimonio y reconocimiento oficial. La devoción a Carlo Acutis se ha extendido entre los fieles, y su testimonio de vida es valorado por su amor a la Eucaristía y su uso de la tecnología para evangelizar. Sin embargo, la canonización requirió un riguroso proceso de verificación de los milagros, que fueron examinados por médicos y teólogos. El Papa Francisco aprobó el segundo milagro en 2024, lo que permitió fijar la fecha de canonización. Es importante aclarar que la Iglesia no atribuye los milagros a la persona del santo, sino a la intercesión de este ante Dios.
Contexto y relevancia
Carlo Acutis nació en Londres en 1991 y murió en Monza, Italia, en 2006, a los 15 años, víctima de leucemia. Desde niño mostró un gran interés por la fe católica y por la informática, creando una exposición virtual sobre milagros eucarísticos en el mundo. Su fama de santidad se extendió rápidamente, y su tumba en Asís se ha convertido en lugar de peregrinación. La relación de los milagros con su espiritualidad eucarística es evidente: en ambos casos, las curaciones ocurrieron tras un acto de oración y contacto con reliquias o su tumba, lo que refuerza la devoción a su intercesión. Su canonización, prevista para el Jubileo de 2025, lo convierte en un modelo para los jóvenes católicos en la era digital.
Fuente original: desdelafe.mx (publicado el 2 de agosto de 2026)





