Milagro en Los Ángeles: La curación que llevará a Pier Giorgio Frassati a los altares

El inicio de una historia extraordinaria

En septiembre de 2017, Juan Manuel Gutiérrez, seminarista del St. John’s Seminary en Camarillo, California, sufrió lo que parecía una lesión deportiva rutinaria durante un partido de baloncesto. Un sonido seco acompañado de dolor en su tobillo derecho marcó el comienzo de un proceso que involucraría diagnósticos médicos, intervención divina y eventualmente, el Vaticano. Lo que inicialmente se diagnosticó como una distensión muscular resultó ser una rotura completa del tendón de Aquiles, confirmada mediante resonancia magnética el 31 de octubre.

La novena providencial

El 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, Gutiérrez se encontraba en la capilla del seminario con el corazón abatido por el diagnóstico que requería cirugía y una larga recuperación. Fue entonces cuando sintió la inspiración de realizar una novena al beato Pier Giorgio Frassati, un joven italiano fallecido en 1925 conocido por su profunda vida espiritual y servicio a los pobres. Aunque no tenía una devoción particular hacia Frassati, Gutiérrez inició los nueve días de oración con una petición específica: «Señor, por la intercesión del beato Pier Giorgio Frassati, te pido que me ayudes en mi lesión».

La experiencia sobrenatural

Durante la novena, Gutiérrez experimentó una sensación de calor intenso en su tobillo lesionado mientras oraba en la capilla. «Era suave, pero aumentaba poco a poco», recordaría más tarde. Reconociendo esta experiencia como posible señal de sanación divina, continuó con su devoción. Para cuando concluyó la novena el 9 de noviembre, ya había dejado de usar la férula que inmovilizaba su pie, sintiendo que ya no la necesitaba.

La confirmación médica

El 15 de noviembre, durante su cita con el cirujano ortopédico en Los Ángeles, se produjo el momento crucial. El médico realizó la prueba de Thompson, presionando la pantorrilla para verificar la conexión del tendón. Para su sorpresa, no encontró la brecha que mostraba claramente la resonancia magnética de semanas anteriores. «No tienes ninguna separación. Debes tener a alguien allá arriba cuidándote», fueron las palabras del especialista que confirmaron lo inexplicable: la lesión había desaparecido completamente.

El camino hacia la canonización

Pier Giorgio Frassati, beatificado en 1990 por San Juan Pablo II, necesitaba un milagro reconocido para su canonización. El caso de Gutiérrez, después de un riguroso proceso de investigación por parte del Vaticano que incluyó exámenes médicos y teológicos, ha sido aceptado como tal. La curación instantánea y completa de una rotura de tendón de Aquiles sin intervención quirúrgica cumple con los criterios establecidos por la Iglesia para ser considerado milagroso.

Un testimonio de fe

Gutiérrez, ahora diácono y próximo a ser ordenado sacerdote, mantuvo inicialmente en privado su experiencia, compartiéndola solo con su director espiritual y amigos cercanos. Fue el encuentro fortuito con un stand dedicado a Frassati en una conferencia juvenil lo que lo impulsó a cumplir su promesa de reportar lo sucedido. Su testimonio, enviado por correo electrónico, inició el proceso que culminará con la canonización de Frassati en agosto, uniendo para siempre las vidas de dos jóvenes separados por un siglo pero unidos por la fe.

Fuente original: angelusnews.com (publicado el 14 de diciembre de 2024)

Foto: Viktor Talashuk en Unsplash

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