Un anuncio histórico en el Miércoles Santo
El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia hizo público durante el Miércoles Santo el reconocimiento oficial de su milagro número 72, correspondiente a la extraordinaria sanación de Antonietta Raco, una mujer italiana que padecía esclerosis lateral primaria, enfermedad neurológica grave considerada incurable. La declaración fue realizada por el padre Michel Daubanes, rector del santuario, inmediatamente después del rezo del Rosario, ante la presencia de peregrinos y miembros del clero congregados en el lugar sagrado.
Una enfermedad devastadora
Antonietta Raco, originaria de la diócesis italiana de Tursi-Lagonegro, recibió en 2006 el diagnóstico de esclerosis lateral primaria (ELP), un trastorno neuromuscular raro y progresivo que afecta severamente la movilidad, el habla y la capacidad respiratoria. Para el año 2008, su condición física se había deteriorado drásticamente, presentando tetraparesia, disartria y deterioro de la función respiratoria, lo que la situaba en una trayectoria médica sin esperanza conocida de recuperación según los conocimientos científicos actuales.
El momento de la transformación
En agosto de 2009, durante una peregrinación a Lourdes organizada por la asociación católica italiana UNITALSI, Raco experimentó lo que describiría posteriormente como un momento transformador. Al sumergirse en las piscinas curativas del santuario, ocurrió algo que desafiaría todas las expectativas médicas: se levantó sin asistencia, comenzó a caminar y experimentó una abrumadora sensación de bienestar físico y espiritual. La rapidez y completitud del cambio resultaba médicamente inexplicable, manteniéndose inicialmente en discreción hasta su regreso a Italia.
Un riguroso proceso de verificación
Lo sucedido dio inicio a un meticuloso proceso de investigación que se extendió por más de una década. Entre 2010 y 2017, su caso fue examinado por numerosos especialistas médicos tanto en Italia como a nivel internacional, culminando con la conclusión del Comité Médico Internacional de Lourdes (CMIL) que calificó su recuperación como «completa, duradera y médicamente inexplicable». Sin embargo, no fue hasta el 15 de noviembre de 2024 que este comité reconoció oficialmente el caso como científicamente inexplicable.
El discernimiento eclesiástico
El consenso médico allanó el camino para el proceso de discernimiento eclesiástico en su diócesis de origen. El obispo Vincenzo Carmine Orofino de Tursi-Lagonegro convocó una comisión especial integrada por teólogos y expertos médicos para examinar las dimensiones espirituales de la curación. Tras un exhaustivo análisis, el 16 de abril de 2025 el obispo declaró formalmente el suceso como un milagro, interpretándolo como una señal de la constante cercanía de Dios con su pueblo.
Una señal divina para la comunidad creyente
La declaración diocesana enfatizó que «a través de esta señal divina, el Señor ha revelado una vez más su presencia entre nosotros». Los profesionales médicos que acompañaron el caso manifestaron su propia perplejidad ante lo ocurrido, describiendo la recuperación como «un fenómeno científicamente inexplicable». Este reconocimiento se inscribe en la larga tradición de curaciones atribuidas a la intercesión de la Virgen de Lourdes, fortaleciendo la fe de millones de peregrinos que visitan anualmente el santuario mariano.
Fuente original: es.zenit.org




