Entre 1916 y 1917, Lucía dos Santos y sus primos Jacinta y Francisco afirmaron haber presenciado seis apariciones de la Virgen María en la aldea de Aljustrel, en Fátima, Portugal. Era una época de profunda desesperación, pues muchos hombres del pueblo habían partido a la guerra y pocos regresaban. Sin embargo, los rumores sobre las visitas de Nuestra Señora a los niños se extendieron por todo el país, atrayendo a miles de peregrinos esperanzados. Esta historia basada en hechos reales es la que Marco Pontecorvo aborda en su nuevo largometraje: Fátima: La Historia de un Milagro.
Una estructura narrativa predecible
La película comienza cuando el profesor Nichols (Harvey Keitel) visita a la hermana Lucía en sus momentos finales –interpretada por Sônia Braga– para estudiar los acontecimientos que vivieron Lucía y sus primos en Fátima. A lo largo de la narración, vemos a Lucía niña (Stephanie Gil) experimentando las apariciones y las enseñanzas de la Virgen María, junto con las visitas de un ángel que se presenta como el Ángel de la Paz o Ángel de Portugal. A medida que la historia se difunde, decenas de fieles llegan a la aldea pidiendo a los Tres Pastorcillos que recen por el fin del sufrimiento de las familias. Mientras tanto, el gobierno secularista, la Iglesia católica e incluso la devota madre de Lucía se niegan a creer en los niños y tratan de obligarlos a cerrar el asunto.
Diálogos profundos pero escasos
El argumento de Fátima sigue una línea ya conocida en películas que relatan hechos supuestamente reales: alguien de fuera entrevista a la protagonista para entender cómo sucedió todo, alternando entre pasado y presente –en este caso, entre 1917 y 1989. Vemos bastante de la trayectoria de los pastorcillos: cómo manejaban la llegada de los peregrinos cristianos y cómo difundieron los mensajes de Nuestra Señora. En algunas ocasiones, somos transportados a diálogos entre los personajes de Harvey Keitel y Sônia Braga. Sin duda, es la mejor parte del filme: una discusión interesante sobre fe, creencia y escepticismo, con ambos personajes presentando argumentos sólidos y buenas actuaciones. Lamentablemente, esto dura muy poco, casi nada.
Una oportunidad perdida en el desarrollo
Lo que vemos la mayor parte del tiempo es una historia que se desarrolla de la forma más básica posible, sin aventurarse en temas o subtramas que podrían haber tenido más espacio. Se nota que la película quiere abordar discusiones sobre fe, abuso de poder, humanidad, ingenuidad y esperanza, pero nada sobresale. El argumento se estanca en lo básico, preocupándose solo por mostrar los acontecimientos tal como Lucía los explica. Para los no cristianos o quienes no están familiarizados con este tipo de historias, la película probablemente pasará desapercibida, pues no presenta nada relevante en la narrativa, los personajes ni en los aspectos técnicos cinematográficos. A lo sumo, se podrá encontrar algún personaje carismático y algunas escenas más interesantes.
Actuaciones destacadas en medio de la simplicidad
Lo que más vale la pena resaltar son algunas actuaciones. Sônia Braga y Stephanie Gil, que representan a Lucía en diferentes etapas de su vida, cumplen bien sus papeles, al igual que los otros niños. Sin embargo, el mayor destaque es para Ana Lúcia Moniz, quien interpreta a María Rosa, la madre de Lucía que no creía en los niños y evitaba a toda costa que su hija tuviera contacto con los fieles, desempeñando un papel de “villana” junto al sacerdote y el alcalde. María Rosa es un ejemplo de personaje que podría haber sido explorado de diversas formas, pero se quedó en lo superficial, como el resto de la película.
En resumen, Fátima: La Historia de un Milagro es una película de nicho, como otras del género. Los hechos reales detrás de la trama pueden atraer incluso a quienes no conocen el tema, pero están retratados de manera tan simple que puede ser difícil mantener la atención de todos los espectadores, a pesar de algunas buenas actuaciones. No obstante, para quienes conocen historias como el Milagro de los Pastorcillos o se interesan por la religión cristiana, la película puede ser un
Fuente original: www.esquinadacultura.com.br (publicado el 11 de octubre de 2021)
Foto: Jesús Vidal en Unsplash



