La comunidad de Humahuaca, en la provincia de Jujuy, atraviesa un momento de profunda renovación espiritual tras el ataque vandálico que dejó decapitada a la imagen de la Virgen de Urkupiña en el paraje San Roque. Lo que en su momento generó indignación y tristeza, hoy se convierte en un testimonio de unión y fe, gracias al esfuerzo incansable de la familia Domínguez y de los vecinos que decidieron reconstruir el santuario «a pulmón».
Una reconstrucción colectiva
La gruta, que había sido dañada en un acto de vandalismo, comenzó a levantarse nuevamente gracias al trabajo comunitario y a la colaboración de quienes aportaron materiales como cemento, hierro y cal, así como también dinero a través de una campaña solidaria. Esta movilización no solo permitió reparar los daños materiales, sino que también significó una reparación espiritual para todos aquellos que encuentran en ese espacio un lugar de encuentro, oración y tradición.
La familia Domínguez, custodios del santuario, lideraron las tareas de reconstrucción con el apoyo de los vecinos, quienes se organizaron para devolverle la vida a un sitio profundamente significativo para la comunidad. A pesar de las dificultades económicas y la falta de recursos directos, la voluntad colectiva logró superar los obstáculos y transformar el dolor en esperanza.
Reinauguración y entronización de la «Mamita»
En este marco, los organizadores anunciaron la gran reinauguración y entronización de la «Mamita», un evento cargado de emoción que busca celebrar no solo la recuperación del santuario, sino también la fuerza de la fe popular. La convocatoria invita a todos los devotos y seguidores a participar de este momento especial que marcará un nuevo comienzo para la comunidad.
La ceremonia se realizará el domingo 26 de abril a las 11:30 en el paraje El Morado, en Humahuaca. Será una jornada de encuentro y esperanza, donde la imagen de la Virgen volverá a ocupar su lugar, reafirmando que, incluso frente a la adversidad, la fe y la solidaridad pueden más.
Este acontecimiento no solo representa la restauración de un espacio físico, sino también la reafirmación de los lazos comunitarios y de la devoción mariana que caracteriza a la región. La Virgen de Urkupiña, conocida como la «Mamita», es una advocación muy arraigada en el noroeste argentino, y su santuario en Humahuaca es un punto de peregrinación para numerosos fieles.
La reconstrucción del santuario es un ejemplo de cómo la fe puede movilizar a las personas y generar acciones concretas en beneficio de la comunidad. La campaña solidaria, que incluyó donaciones de materiales y dinero, demuestra que la generosidad y el compromiso pueden transformar una situación adversa en una oportunidad para fortalecer los vínculos sociales y espirituales.
Los organizadores esperan una gran concurrencia para la ceremonia del 26 de abril, y han invitado a todos los devotos a participar con alegría y esperanza. La imagen de la Virgen, restaurada y entronizada, volverá a ser el centro de la vida espiritual de la comunidad, recordando que la fe es un pilar fundamental para superar cualquier prueba.
Fuente original: www.quepasajujuy.com.ar (publicado el 21 de abril de 2026)




