Una tradición que congrega a generaciones
Con profunda devoción, habitantes de Los Rastrojos y zonas aledañas se congregaron este Miércoles Santo para acompañar la procesión de la imagen de Jesús Nazareno. El acto, realizado luego de la Santa Eucaristía en la parroquia Sagrada Familia – Santuario Arquidiocesano de El Nazareno de Los Rastrojos, reunió a fieles que compartieron testimonios de fe, agradecimiento y peticiones, evidenciando la vitalidad de esta tradición religiosa.
Testimonios de gratitud y promesas
Entre los participantes, Roraima Ulloa ofreció un emotivo testimonio. Ante la imagen de la Virgen Dolorosa, explicó que su decisión de realizar la procesión descalza fue una promesa por el feliz término del embarazo de su hija. «A mis 70 años es mi primer nieto y gracias a Él ya tiene dos meses», relató con emoción, atribuyendo este don a la intercesión del Nazareno.
Compromiso familiar y servicio
Eznaider Rivero participó como cargador de la imagen, un servicio que realiza con profundo amor. En esta ocasión, su motivación se intensificó por la salud de su nieto, expresando con alegría su convicción: «El Nazareno es milagroso». Junto a su hija, Rivero reafirmó su compromiso de transmitir y mantener viva la fe dentro de su familia, considerando el acto de cargar la imagen un honor y un acto de devoción.
Peregrinación y decisión devocional
Dilcia Giménez, habitante de Barquisimeto, destacó que esta fue la segunda vez que vistió el hábito de Nazareno para la procesión del Miércoles Santo. Aunque acostumbra visitar distintas parroquias durante la Semana Santa para acompañar el viacrucis, expresó su determinación de que, a partir de ahora, este peregrinaje lo realizará siempre en Los Rastrojos, consolidando un vínculo especial con esta comunidad y su tradición.
Fe viva y renovada
La procesión, que recorrió calles del municipio Palavecino entre oraciones y cánticos, se confirmó una vez más no solo como una herencia cultural y religiosa, sino como una expresión de fe viva y personal. Cada paso del recorrido estuvo marcado por historias individuales de encuentro con lo divino, donde la devoción al Nazareno se presenta como un pilar espiritual que trasciende generaciones y se renueva en cada testimonio de agradecimiento y en cada petición fervorosa.
Fuente original: www.elimpulso.com (publicado el 2 de abril de 2026)
Foto: Gunnar Ridderström en Unsplash




