El Vaticano desmintió el ‘milagro de la estrella’ en Granada tras un siglo de devoción

En el corazón de Granada, la iglesia de Santo Domingo atesora una historia que combina fe, ciencia y tradición popular: el llamado ‘milagro de la estrella’. Según relatos difundidos recientemente por la divulgadora Desirée Lara, en julio de 1678 una vecina del barrio, mientras rezaba ante la imagen de la Virgen del Rosario, observó una estrella brillante en la frente de la talla. El asombro cundió rápidamente y al día siguiente el templo se llenó de fieles que querían comprobar el fenómeno con sus propios ojos.

La noticia trascendió el ámbito local y llegó a oídos de las autoridades eclesiásticas, que decidieron investigar el suceso. Se conformó un comité de veinte expertos en escultura y pintura, con plena autorización para realizar las pruebas que consideraran oportunas. Durante varios días, los especialistas examinaron la imagen, abriendo y cerrando las puertas del templo para analizar la incidencia de la luz natural sobre la talla. Tras las indagaciones, catorce de ellos se mostraron convencidos de que se trataba de un fenómeno sobrenatural, cuatro no supieron pronunciarse y dos sostuvieron que tenía una explicación natural.

El dictamen mayoritario impulsó el envío de un expediente a Roma, con la esperanza de obtener el reconocimiento oficial del Vaticano. Sin embargo, la respuesta tardó un siglo en llegar y fue contundente: el Vaticano desmintió el carácter milagroso del suceso, alineándose con la minoría que lo atribuía a un reflejo del sol sobre los barnices de la imagen. A pesar de ello, la devoción popular no decayó y los fieles colocaron una estrella en la frente de la Virgen, que aún hoy puede verse como recuerdo de aquel episodio.

Este caso ilustra la distinción entre devoción, testimonio y reconocimiento oficial de la Iglesia. Mientras que la devoción popular y el testimonio de los fieles son expresiones legítimas de piedad, el reconocimiento oficial de un milagro requiere un proceso canónico riguroso, que en este caso concluyó con una atribución a causas naturales. La Iglesia, a través del Vaticano, ejerció su autoridad para clarificar el hecho, evitando que una confusión óptica se convirtiera en dogma.

Contexto y relevancia

La iglesia de Santo Domingo es uno de los templos más visitados de Granada, no solo por su valor arquitectónico, sino también por las historias que alberga. El ‘milagro de la estrella’ se ha mantenido en el imaginario colectivo durante más de tres siglos, y la estrella colocada en la imagen de la Virgen del Rosario es un testimonio tangible de esa memoria. Aunque el Vaticano lo desmintió, el episodio sigue siendo un ejemplo de cómo la fe y la razón pueden dialogar, y de cómo la Iglesia distingue entre fenómenos naturales y sobrenaturales.

La difusión de esta historia a través de redes sociales ha reavivado el interés por el patrimonio religioso granadino y por los procesos de discernimiento eclesial. Para los católicos, recordar que la Iglesia actúa con prudencia y rigor ante supuestos milagros es una invitación a profundizar en la fe con fundamento, sin caer en credulidades infundadas. La estrella de la Virgen del Rosario permanece como un símbolo de aquel episodio, pero también como un recordatorio de que la verdad, incluso cuando desmonta una leyenda, puede enriquecer la espiritualidad.

Fuente original: www.elcorreoweb.es (publicado el 12 de julio de 2026)

Compartir

Leer otras publicaciones

We detected your language. Go to: English