El 8 de diciembre de 2024, en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, la Iglesia Católica reconoció oficialmente el 71º milagro atribuido a la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes. Se trata de la curación de John Traynor, un soldado británico que resultó gravemente herido durante la Primera Guerra Mundial y que experimentó una recuperación repentina en 1923, durante una peregrinación al Santuario de Lourdes, en Francia.
El anuncio fue realizado por el arzobispo de Liverpool, Malcolm McMahon, quien declaró: “Dada la fuerza de las evidencias médicas, el testimonio de la fe de John Traynor y su devoción a Nuestra Señora, es con gran alegría que declaro que la curación de John Traynor, de varias condiciones médicas graves, será reconocida como un milagro operado por el poder de Dios a través de la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes”. Esta declaración pone fin a un proceso que se prolongó durante un siglo, ya que, aunque la curación fue considerada milagrosa en su época, nunca se había emitido un pronunciamiento oficial.
John Traynor nació en Liverpool en 1883 y sirvió en la Marina Real durante la Primera Guerra Mundial. Fue herido en Bélgica y luego en Gallipoli (actual Turquía), lo que le provocó la pérdida de movimiento en el brazo derecho, severas convulsiones epilépticas y parálisis parcial en ambas piernas. En 1923, los médicos lo consideraron “incurable”. Ese mismo año, decidió unirse a la primera peregrinación de la arquidiócesis de Liverpool al Santuario de Lourdes.
Según el comunicado del Santuario, Traynor fue curado el 25 de julio de 1923, después de ser sumergido en las piscinas del santuario y de participar en la procesión y bendición de los enfermos. Los médicos que acompañaban la peregrinación confirmaron su curación ese mismo día. Tras su recuperación, Traynor regresó a Lourdes cada año como camillero hasta 1939, y falleció el 8 de diciembre de 1943, en la misma fecha en que, 81 años después, se reconocería su milagro.
Contexto y relevancia
El reconocimiento de este milagro se produce tras una revisión exhaustiva del caso. Aunque la curación de Traynor fue ampliamente considerada milagrosa en su tiempo, no se había emitido una declaración oficial debido a la supuesta falta de evidencias contemporáneas. Sin embargo, con motivo del centenario de la peregrinación de 1923, el presidente de la Oficina Médica de Lourdes, Dr. Alessandro de Franciscis, y un miembro inglés del Comité Médico Internacional de Lourdes revisaron el archivo de Traynor y encontraron nuevos documentos de la época que confirmaban la naturaleza extraordinaria de su curación.
Este caso subraya la distinción entre devoción, testimonio y reconocimiento oficial. La devoción de Traynor a Nuestra Señora de Lourdes y su testimonio de fe fueron siempre conocidos, pero el reconocimiento eclesial requiere un riguroso proceso médico y canónico. Desde la creación de la Oficina Médica de Lourdes en 1883, se han examinado unos 7,000 casos, pero solo 71 han sido declarados oficialmente milagros. El último reconocimiento antes de este fue la curación de la hermana Bernadette Moriau, en febrero de 2018.
La declaración del arzobispo McMahon no solo honra la memoria de John Traynor, sino que también reafirma la relevancia de Lourdes como lugar de gracia y sanación espiritual y física. Aunque no se establece una relación directa con Carlo Acutis, la espiritualidad eucarística y mariana que caracteriza a Lourdes resuena con la devoción que muchos fieles, como Acutis, han mostrado hacia la Eucaristía y la Virgen María. Este milagro, reconocido un siglo después, invita a los fieles a confiar en la intercesión de María y a valorar el testimonio de quienes, como Traynor, experimentaron una transformación radical por su fe.
Fuente original: pt.aleteia.org (publicado el 3 de agosto de 2026)




