El domingo 5 de enero, en la víspera de la Noche de Reyes Magos, decenas de vecinos de Chivilcoy comenzaron a reunirse alrededor de un árbol ubicado en la calle Belgrano, cerca de la Plaza 25 de Mayo. El motivo fue un rumor que rápidamente se extendió: en el tronco del árbol se había formado una imagen que muchos identificaron como la Virgen de Guadalupe. “Se nota claramente el manto y los brazos en posición de rezo”, declaró un testigo a medios locales.
Concentración de fieles y signos de devoción
Durante la madrugada y las primeras horas del lunes, una gran cantidad de personas se congregó frente al árbol. Algunos permanecían en silencio, otros rezaban, agradecían o filmaban con sus teléfonos celulares lo que interpretaban como la silueta de la Virgen. Incluso, un devoto colocó una corona de rosas en la base del tronco, como gesto de veneración espontánea.
Testimonios y reflexiones de los vecinos
En diálogo con el medio local La Razón, varios asistentes compartieron sus impresiones. Una enfermera señaló que la imagen podría ser un llamado a la reflexión colectiva y a la necesidad de “volver a unirnos como hermanos”, especialmente ante la situación actual de Latinoamérica. Cabe recordar que, a lo largo de la historia, se han registrado apariciones marianas vinculadas a momentos de tensión social o política.
Otra vecina, devota de la Virgen de Guadalupe, destacó que esta advocación es reconocida como “protectora de los niños”. Relató una experiencia personal: rezó intensamente cuando uno de sus nietos estuvo internado y consideró que la imagen podría ser un mensaje de cuidado y protección hacia los más pequeños. Por su parte, un hombre puso el acento en el manto que se distingue en la figura y en su vínculo con la naturaleza, interpretando el suceso como una invitación a una mayor conciencia ambiental.
Significado de la Virgen de Guadalupe
La Virgen de Guadalupe es una de las advocaciones marianas más importantes de América Latina. Su imagen se remonta a las apariciones de 1531 en México, cuando, según la tradición, se manifestó en la tilma o capa de San Juan Diego, un originario americano. Desde entonces, se ha convertido en un símbolo de fe y de unión entre pueblos y culturas. En su representación, el manto estrellado simboliza el cielo; la túnica rosada, el amanecer de una nueva era; la luna, la fecundidad y la vida; y el ángel a sus pies, la unión entre el cielo y la tierra.
Fuente original: www.sudoesteba.com (publicado el 7 de enero de 2026)
Foto: Edgar Henríquez, LC en Unsplash





