El misterioso desvelamiento de la Virgen de Guadalupe ante San Juan de Dios: ¿milagro o fenómeno religioso?

La historiografía religiosa española conserva el relato de un extraordinario acontecimiento ocurrido durante una visita de San Juan de Dios al santuario de la Virgen de Guadalupe. Según las crónicas del siglo XVII, las cortinas que cubrían la imagen mariana se abrieron de manera espontánea ante la presencia del santo, permitiéndole contemplar directamente a la que es considerada madre de misericordia.

Contexto histórico y documentación

El episodio aparece documentado en diversas obras hagiográficas, especialmente en la Miraculosa vida y santas obras del beato patriarca Juan de Dios de Francisco de Castro, publicada en 1621. Estos textos forman parte del proceso de beatificación y canonización del santo, fundador de la Orden Hospitalaria. La investigación actual, basada en la tesis doctoral de Héctor Ruiz Soto de la Sorbona Université, analiza este corpus de narraciones milagrosas dentro del contexto religioso y cultural del Siglo de Oro español.

Interpretaciones teológicas y antropológicas

Los especialistas examinan el evento desde múltiples perspectivas. Por un lado, se considera como un milagro de la imagen sagrada, donde el prototipo celestial se manifiesta a través de su representación material. Por otro, se analiza como un fenómeno de animación milagrosa de imágenes, tema estudiado por Jean-Marie Sansterre en sus investigaciones sobre las relaciones entre imagen y prototipo celestial. La antropología religiosa, siguiendo a Alfred Gell, aborda el concepto de «agencia» de las imágenes sagradas en contextos devocionales.

El ritual del desvelamiento en la liturgia

El acto de descubrir imágenes sagradas tenía un importante componente ritual en la liturgia católica de la época. Sebastián de Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana, define las «apariencias» como «ciertas representaciones mudas que, corrida una cortina, se muestran al pueblo y luego se vuelven a cubrir». Este dispositivo ceremonial, que también existía en el ritual bizantino según Hans Belting, confería a la revelación de la imagen un carácter dramático y significativo.

Repercusiones y testimonios

La narración incluye un elemento adicional que refuerza su carácter milagroso: el sacristán que acompañaba a San Juan de Dios, al presenciar la apertura espontánea de las cortinas, pensó que se trataba de un ladrón y agredió al santo, quedando inmediatamente paralizado. Según el relato, solo después de que San Juan de Dios le pidiera rezar la Salve por la descortesía cometida ante la Virgen, el sacristán recuperó la salud. Este doble milagro -el desvelamiento espontáneo y la curación- contribuyó a la fama de santidad de Juan de Dios.

Significado en el proceso de canonización

Los relatos de milagros como este fueron fundamentales en los procesos de beatificación y canonización durante la Contrarreforma. Como señala Antonio de Govea en su Vida y muerte del bendito padre Juan de Dios (1624), la divulgación de estos hechos extraordinarios tenía como objetivo principal apoyar la causa de canonización del siervo de Dios. La documentación consultada incluye el Proceso de beatificación de San Juan de Dios de José Luis Martínez Gil y las bulas de Urbano VIII.

Perspectiva académica contemporánea

Los investigadores actuales, como Françoise Crémoux, analizan estos relatos milagrosos estableciendo conexiones entre la devoción mariana, las prácticas medicinales y los rituales devocionales. El episodio del desvelamiento de la Virgen de Guadalupe ante San Juan de Dios se sitúa en la intersección entre la historia de la religiosidad, la antropología de las imágenes sagradas y la literatura hagiográfica del Siglo de Oro español.

Fuente original: journals.openedition.org (publicado el 9 de febrero de 2021)

Foto: Chad Stembridge en Unsplash

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