Un legado de fe en tierra texana
En el corazón de Nacogdoches, Texas, se encuentra un testimonio viviente de la intervención divina que precede históricamente a las apariciones de Lourdes. Los llamados ‘Ojos de Margil’ representan un par de manantiales milagrosos que continúan fluyendo más de tres siglos después de su origen sobrenatural, manteniendo viva la memoria del venerable Antonio Margil y su profunda confianza en la providencia divina.
El misionero que transformó una región
Antonio Margil de Jesús, nacido en Valencia, España, en 1657, respondió al llamado religioso desde temprana edad, recibiendo el hábito franciscano en 1673. Tras su ordenación sacerdotal, fue enviado como misionero a Nueva España, territorio que comprende actualmente países como Costa Rica, Guatemala y regiones de México. En 1716, se unió a la expedición de Domingo Ramón que llegaría hasta el este de Texas, integrada por 75 miembros, incluidos 12 frailes.
El milagro que salvó una comunidad
Al establecerse en lo que hoy es Nacogdoches, el padre Margil fundó la misión de Nuestra Señora de Guadalupe para evangelizar a los indígenas nacogdoche. La severa sequía de 1717 amenazó la supervivencia de la comunidad, secando cultivos y arroyos, forzando a muchos a abandonar la misión. En 1718, tras una noche de intensa oración, el misionero recibió una visión que le indicaba un lugar específico cerca del arroyo La Nana. Al siguiente día, guió a los pobladores al sitio revelado y, siguiendo el ejemplo bíblico de Moisés, golpeó una roca con su bastón, haciendo brotar agua inmediatamente de dos puntos, dando origen al nombre ‘Los Ojos de Margil’.
Legado espiritual y misionero
El padre Margil continuó su labor evangelizadora fundando dos misiones adicionales, incluida San José y San Miguel de Aguayo en San Antonio, conocida como la ‘Reina de las Misiones’. Estableció también un colegio misionero en Zacatecas, México, para la formación de nuevos evangelizadores. Su lema personal, ‘La Misma Nada’ (‘La Nada Misma’), reflejaba su total entrega a la voluntad divina, característica que marcó su ministerio hasta su fallecimiento en la Ciudad de México el 6 de agosto de 1726.
Significado actual y peregrinación
En el contexto del Jubileo de la Esperanza, los Ojos de Margil constituyen uno de los sitios de peregrinación designados por la Diócesis de Tyler. El manantial permanece activo a pesar de las múltiples modificaciones del cauce original del arroyo, atrayendo a fieles que buscan fortalecer su confianza en Dios. La historia del venerable Margil representa un poderoso testimonio de cómo la fe, acompañada de acción, puede generar transformaciones milagrosas, inspirando a los creyentes a profundizar su relación con Dios y su compromiso evangelizador.
Fuente original: www.ncregister.com (publicado el 7 de octubre de 2025)
Foto: Jean-Baptiste D. en Unsplash





