En el corazón del barrio 20 de Julio, en Bogotá, se erige el Santuario del Divino Niño Jesús, un lugar de peregrinación que atrae a miles de fieles cada mes. Sin embargo, su origen no estuvo marcado por la imposición de una práctica religiosa, sino por una estrategia diferente: ayudar a los más necesitados. El padre del Rizo, sacerdote visionario, convocó a la comunidad a una causa social antes que a levantar un templo.
El inicio de una obra solidaria
“Estos niños necesitan estudiar y para poder estudiar necesitan alimentarse”, decía el padre del Rizo a los habitantes del sector. Así comenzó todo: los vecinos empezaron a llevar pan y chocolate, lo que permitió crear una pequeña escuela para niños vulnerables. Luego vino la invitación espiritual: quienes ayudaban podían pedirle al Divino Niño Jesús sus necesidades. Ese fue el verdadero nacimiento de la devoción, que creció de manera orgánica a partir de la solidaridad.
De pequeña capilla a santuario masivo
En 1937 comenzó la construcción del templo, que fue inaugurado en 1941 por el obispo Juan Manuel González Arbeláez. Sin embargo, el crecimiento fue imparable. Entre 1945 y 1960, la afluencia de fieles aumentó de forma extraordinaria. “La gente empezó a llegar porque fue solidaria”, destaca el padre Cardona, actual rector del santuario. Para entonces, los domingos ya generaban grandes concentraciones, incluso cuando no existían vías adecuadas. La devoción se consolidó con una práctica clave: asistir el primer domingo de cada mes, en preparación para la gran fiesta de septiembre.
Renovación y legado
Con el paso del tiempo, el santuario se quedó pequeño. Aunque la necesidad era evidente desde mediados del siglo XX, la gran renovación se realizó entre 1989 y 1992, dando lugar al templo actual. Esta labor no se hizo sola: a lo largo de los años, varios sacerdotes han sido clave en su desarrollo, como Rodrigo Díaz, Luis Rodríguez, Víctor Hugo Bustos, José Raúl Rojas y Luis Fernando Belandia, entre otros. Hoy, el santuario no solo es un centro de fe, sino también un testimonio de cómo la caridad puede dar origen a una devoción que trasciende generaciones.
Fuente original: www.kienyke.com (publicado el 2 de abril de 2026)
Foto: Karl Raymund Catabas en Unsplash





